martes, 23 de febrero de 2010

PSSSS....

Y me dice por to la cara, que no soy capaz de escribir un microrelato. Pero bueno, vale que tengo faltas de ortografía. Las tengo porque no tengo tiempo para estar releyéndome, y dándole al "corregir" que te trae por defecto el programa donde escribas tú.

También me falta un minidedo, que se encargue de acentuar las esdrújulas correctamente mientras escribo en el teclado a la velocidad impactante de 250 pulsaciones -maldito verano del 98- Que si en vez de un teclao tuviera un piano, seguro que te sacó la melodía de Terminator del tirón.

Y me dice el soplagaitas, que los microrelatos son un  chispazo de brillantez.
¡Es como correrte con los vaqueros puesto! no te jodes. Claro que yo tengo esa chispa. Mi segundo apellido  es  Chispeante... Ya escribí un par de microrelatos en su día y los mandé a concurso. Donde sospechosamente los concursos eran ganados por la misma persona, amiga y simpatizante de una asociación de escritores noveles, que colaboraba con la organización del concurso.:S

¡Ahora todos conmigo el estribillo de Alicia keys & Alejandro Sanz: Uhuhuhu!

Por eso no escribo y mando cosas a concursos, porque no tengo un minidedo que me corrija las faltas. Pero claro que tengo microrelatos, para achantarte la cara esa fea que llevas.

Si es que lo veo con sus gafas-pasta, y su cigarrillo haciéndose el culto y el bohemio, intentándose follar a la periodista de turno que trabaja por 30 pavos la columna, y que alardea que una vez le corto las uñas a Javier Bardem.

Bah!

Y este tipo, con su chaqueta y su barbita argentina, hablando de todo el mundo que ha visto y recorrido buscando historias... Pero no le cuenta que los billetes del AVE, se lo compró papito por internet.

En fin, que aqui tienes uno bocazas.  Vaya... pa chiflar con los dos dedos y que le caigan dos piedras...


PROGRESA ADECUADAMENTE

Un día más llego a casa exhausto del colegio. Cansado. Las noches las paso despierto desde hace un semestre. Ni la pasiflora, ni la pavolina, ni la valeriana consiguen sedarme y borrar la imagen obsesiva de la cara de Eva; ya no me alegra sorber la espuma de la cerveza ni de la Coca-Cola. Mañana celebro mi octavo cumpleaños y no quiero ser un precoz depresivo, ni un insulso... Pero sé que jamás seré feliz si no la tengo a mi lado. Desgraciadamente no hay maestro que lo entienda.
-¿Qué te pasa? -Pregunta madre desde la cocina.
-Estoy enamorado –Confieso como un cobarde.
-¿Y cómo lo sabes?
-Porque cuando la veo, me cuelgo la mochila de un asa.

viernes, 19 de febrero de 2010

viernes, 5 de febrero de 2010

MERIENDAS


Yo hay cosas, que no me explico. Y no me quiero poner en plan ecológico, ni estilimiqui, ni princeso.

¿Pero porque hay sitios donde te pides una bocadillo y el nota que te lo prepara esta fumando?

No nos pongamos a hablar de su dudoso "aprobado" en el examen de manipulador de alimento del curso de la junta de Andalucía pero joder que no esta en su casa. Pero él como si nada. Ahí esta con mi bocadillo de jamón serrano y con el Nobel en la otra mano; sujetándolo con esos dedos amarillos callosos, con el anillo de casado, que no se cae ni frotando con jabón. ¡Qué ojo! que yo a veces también le doy unas chifladitas aun piti cuando encarta. Que no critico al fumador sino a la adicción esa, de que hay gente que parece que nacieron con el cigarro pegado en el labio.

Y nada, allí llega el cocinillas con mi merienda rica en benceno. Me lo deja en la mesa con la servilleta esa ridícula, ultra pequeña dándote la bienvenida al Bar "El deoamarillo". Como se te ocurra utilizar esas servilletas, te salen boqueras y te cortas la yemas de los dedos.

Y nada, de allí me voy sin pagar y sin merendar.