Recuerdo que antes se tiraban bolas de papel a la cabeza de la chica que te gustaba en mitad de la clase… Era un mensaje, un código fácil de entender.
Me gustas mucho. Arrancas la hoja de la libreta. Haces una bola y la lanzas bien fuerte. Que le duela. Que se acuerde de ti.
Si todo va bien ella te pegará en cuanto pueda. Un golpe en el hombro. Un manotazo. Cualquier cosa está bien. Puesto que es la antesala del beso.
Las cosas han cambiado mucho, la vida ya no la veo desde un pupitre.
Hoy en el gimnasio, ha salido un tema que no suele aparecer por esos lares: El amor. -Se habla de sexo. Pero no de amor-.
El chico en cuestión dice que siente vértigos y maripositas cuando ve a la chavala. Me ha contado todo el culebrón de cómo la conoció. Quién es ella… Que si pum, que si pam.
Realmente me gustó oírle, estaba saturado de estos meses atrás de escuchar como la gente lo pasa mal con los divorcios, los engaños, las relación tormentosas, las dolientes rupturas…
Sí, se pasa mal. Lo sé, lo sé, repito. No quiero que me lo conteis. Pero parecía que el cosmos se había conjurado contra mi, y me mostraba la cara más fea de las relaciones entre hombres y mujeres.
Que si estaba casada y me la chupó en el baño. Que si le llamó por teléfono no se quien. Que si me pega, pero lo quiero. Que si no me hace caso. Mi corazón me dice sí, pero mi cabeza no…Ofú, cansa hasta de escribirlo.
La verdad, y todo sea dicho, vivimos tiempos malos, un todo-vale que no sé si nos mejora las relaciones entre hombres y mujeres o nos la empeora. Tanto libertinaje puede ser un arma de doble filo. Y parece que muchos quieren vivir un drama en sus vidas, copiando personajes de la televisión, sin saber que los mal de amores, en la vida real, son peligrosos y dañinos como el mayor de los venenos. Algunos tienen el rol de ser los que dañan y la falsa seguridad, que siempre son los conquistadores, pero amigos mío, la vida coloca las fichas como quiere, y ser el dañado es una posición que todos tenemos alguna vez, y no es gusto de nadie.
La gente vive en un besodromo permanente, subiendo a desconocidos a su tarima del amor. Teniendo sexo, aventuras, romances e historias rosas de todo tipo.Todo va bien hasta que un día se dan cuenta, que han dado un paso en falso. Han subido “accidentalmente” al besodromo de otro. Y de repente, patapam, te han dado la patada en el culo.
Ahora te jodes ¿Dónde esta el campeón, o el pichabrava, o “mi coño lo disfruta”? ¿Dónde? Pues en el suelo, con cara de lelo. A veces el karma es justo, y las dá, por donde las toma.
Pero no hablemos de justicia. Lo de hoy, es amor.
Y fue eso lo que me preguntó el chico. ¿Qué es el amor? Sabía perfectamente a que se refería. Al amor hacia una mujer, no el amor hacia tu madre, tu trabajo o las golondrinas negras de tu balcón.
El amor tontanuco, el de verdad. El que te hace lavarte los dientes tres veces y comprarte rompa interior nueva.
-¿Qué es el amor? -preguntó buscando mi respuesta.
-Una mezcla entre lo que dice Punset y lo que canta Chayanne.
El pavo río, yo reí. Me pareció ingenioso y todo.Seguimos en las cintas de correr. Cada uno a lo suyo. Haciendo lo mismo pero a ritmos cardiacos distintos. Él con más pulsaciones. No olvidemos que está enamorado y su corazón a diferencia del mío, está lleno de brío y fuerza. De ganas.
Y ahora, entre nosotros, os pregunto qué es el amor.
Peisno que el aomr, es un lnejuage ouctlo ertne una mejur y un hbrome. Cópmlcies, coipnchmes, ecnurbideros uno del orto. Un lnejuage sin intérrpeets, ni rúrbiacs parceiads a orto idoima. Sloo lo conoecn elols.
Cdaa getso, cdaa fomra, cdaa moivimetno. Uno gíua al orto. Preo los dos se sigeun. No sé si me enitedens. A lo mojer praa eso derbeaís esatr enaomrdaa de mi.
En fin, la cosa continúa en el suelo haciendo abdominales...
En fin, la cosa continúa en el suelo haciendo abdominales...
Fin de la primera parte.

