martes, 27 de enero de 2009

Estos días


Sí ya sé, que esto ya no parece un blog, que dónde me meto y qué pasa con mi rollo. Bueno pues nada he estado bastante liado. Estos fines de semana atrás empecé a colaborar en cátalogo de peluqueria/moda. Y todo fue genial.



Yo soy el del sombrero, el que esta cogiendo el condón gigante, que tambien vale de difusor para el flash.


El escenario es una nave perdida de la mano de Dios, dónde los vampiros hacen paella y concursos de sofritos.

martes, 9 de diciembre de 2008

COFF COFF...Ains que malito estoy.

Esta semana he estado fatal, me ha cogido un virus y me ha puesto de patitas a la cama. Allí fermentandome entre las sábanas para convertirme en un tipo más delgado, más feo y más apestoso.
Mis flatulencias eran el sahumerio de alguna misa a Satán. Alguna guerra santa se estaba enzarzando es mi vientre, y yo solo podía doblarme de dolor.

Son eso los días, es que no eres mucho más hombre que algún tipo de la Edad Media que moría de paperas, o por una muela picada, o por comer algo podrido.
Son esos días que si tienes novia, pasas por una prueba de fuego.
Estar malo, es esencial para una relación. En esos días se pasan gestiones importantes conyugales.

Que si tráeme un revista del kiosco, que si hazme un té. Que si veo una peli contigo, que si te pongo la mano en la frente. Si es así todo va bien. Lo malo es cuando te miran desde la puerta y te saludan desde lejos como hizo mi hermano. Solo faltaron ajos y una estaca para hablarme con más seguridad.
Estar malo es como un baremo de amor. Cuanto más se acerquen a ti, más te quieren importandoles un comino tu halitosis ( y el coñazo que das)

En fin pero como estoy only, tenia que enfrentarme a este virus yo solito, sin el amor sensual de una woman.
Pues nada entre jarabes y pastillas intenté disfrutar de mi yo no-apto. Disfrutar del dolor, del sufrimiento del ser.
Y así fue como tiré todo mis libros de Osho. Venga por favor, de mi yo-no-apto no disfruto ni yo. Y encima cuando voy al medico me dice que es:

-Un virus.

-Es un alivio, pensé que estaba ovulandoJoder ya sé que es un virus. Pero porqué, cómo, ha que es debido. ¿A utilizar la misma cucharada para todo? Contéstame Doctor.

-Es un virus.

Me fui y a mi casa y allí morí durante unos días. Es gracioso, esto me recordó a un chiste que dice:

-Doctor me encuentro mal, no sé que me pasa...
-Pues toma estas pastillas, que no sé para que son.

Si la vida es así, una gilipollez constante, sin sentido ninguno. Hoy he dejado te tomar el jarabe, porque sin sentido me iba a dejar, pero de verdad. Tenia más efectos segundarios que la bomba de Chernóbil. Que si parálisis parcial, que si rigidez en el cuello… Anda ya ni Osho, ni jarabes, un té y se acabó.

Y con esto acabo, un beso baboso e infectado para todos. Porque sé que me queréis.

Wajajáa.(Risa malévola)

miércoles, 3 de diciembre de 2008

del Señor Ärbol la Lente, de Grindo la Luz, del Mono la Forma.

dale a la fotico y me verás el moflete mejor ; )

Por ejemplo, si hay de comer sopa, y luego tengo… no sé… natillas de postre. No cambio la cuchara. La “rechupeo”. Y ala. ¿Ya soy un guarro por eso? Tampoco me peino para ir al trabajo y estos tipos de detalles le molesta a la gente. ¿Os molesta eso a vosotros?

No recuerdo bien, si os comenté que me cogieron ( y a Faboo) para un rollo de modelos capilares para unos estilistas y tal.

Es que resulta que el otro día estuvimos haciendo fotos, probando los reflectores, buscando escenarios, poniendo cara de tío-guapo y esas cosas mundanales que todo el mundo critica pero tambien envidian la parafernalia de la moda.
El señor Árbol, Grindo Alfonso y yo comentábamos ideas, buscábamos luces y sombra para que todo saliera como ha de salir: Chachi Piruli.

No pensaba mostrar nada, para que no me tacheis de narcisista o egocentrico. Pero joe, sino pongo fotos de mi en mi propio blog, tú me dirás qué pongo. ¿Las de mi tio Paco?

Bueno aquí tengo una de las fotos. Al final voy hacer de todo menos ser bombero. Jaja. ¿Quizás pueda algún día ser Chupador de Cucharas?

jueves, 27 de noviembre de 2008

SIGO ESTANDO AQUI.

Vivo y coleteando. Aunque ya llevo meses sin estar con ustedes, escribo para mi, y para los que han deambulado por aquí a la espera de alguna nueva entrada. Hoy he decido dar señales de vida. No muy luminosas ni espectaculares. Pero que aun así, iluminaran estos meses de oscuridad en el blog.

Escucho a Elvis y bebo cerveza cero. Sí, a Elvis, yo tampoco sabía que era bueno de verdad, con clásicos como “ Can’t help falling in love with you” y escribo una breve sintasis de estos días:
¿Recordáis el cortometraje? Todo apunta que en diciembre se empezará a montar. Y bueno, sobre el tema artistico, me ha llamado para un adaptación de la Furia del Baus. En el teatro más importante de Málaga. En El Cervantes. Donde anualmente se celebra el Festival de Teatro, donde si estas atento puedes ver caras de famosos, famosillos y fanfarrones del gremio.
He acabado un relato corto que llevo a concurso. Ya lo colgaré por aquí.
Mi novela, sigo en ello, escribo párrafos y personajes, ordenando, borrando y cortando. Esto me llevará media vida. La otra por supuesto son los bomberos.

Vaya giro a dado mi vida. Quizás vaya a vivir como un héroe y morir como un poeta. Eso espero, porque le estoy dedicando mucho tiempo a los Apaga-fuegos. No me disgusta, pero a veces temes las opciones elegidas. Pero de momento soy feliz y estoy tranquilamente nervioso por mi futuro.(Como todo el mundo)

En fin tengo mucho que decir y poco que contaros. Asi que no quiero divagar y aburriros. Colgaré el relato corto, y os contaré como va el Cortometraje. Tambien lo colgaré por aquí.

Buenas noches, me voy a la cama ya. Estoy cansado y tengo que hacer apetito para mañana. Para mi “sombra” de tres dedos de café y leche. Y mi mixto calentito. En Málaga un mixto, no es una cerilla, ni tampoco una tostada con mermelada con matequilla como pasa en Granada. Un Mixto es jamón york, queso fundido y mantequilla con sal untada en pan de molde… Me encanta comerlo en los bares porque en casa nunca los como así porque…..


En fin que buenas noches. Cada mono a su árbol.

viernes, 5 de septiembre de 2008

De madrugada


En el bloque, a somo en mi terraza entre las macetas y unas sillas que parecen de la playa.
Bebo una infusión de malvaviscos y canela. En calzoncillos miro las pocas estrellas que brillan, aun, con la contaminación que impregna el aire de la ciudad. Málaga.
Miro una constelación inventada por mí. Y sigo sus movimientos inventados por el cielo. Todo es de una inventiva flipante.

Un grupo de cinco chavales, ríen a altas alturas de la madrugada, debajo de las mismas estrellas que observo. Son cinco. Son una pandilla. Son colegas.
Suspiro y muevo el vapor de la infusión.
Me torno nostálgico, y pienso en los mios. En mis colegas de toda la vida.
Y llego a la conclusión que el transcurso del “yo seré” se esta convirtiendo en el “yo soy” más rápido de lo que pensaba.

No hace mucho, robaba los comics de mi hermano y los leía en el cuarto de los trastos- así llamo yo al cuarto de invitados, pues antes solo estaba un mueble lleno de juguetes- No hace mucho descubrí a Hulk, Spiderman, la Patrulla-X. Así nació mi primera vocación. 'Quiero ser dibujante'. Este deseo me caló durante años, los mismo en los que David quería ser escritor, Juan Carlos no lo tenía claro. Y Juanjo quería ser millonario.

Sumando años, los sueños se transforman en otros. El grupo se agranda, nuevos amigos, dónde mezclamos, amalgamos nuestros deseos de pandilla. De amigos-hasta-la-muerte. Y otras veces mengua.
Ahora nos encontramos en ese momento. En el momento del “yo soy”. En un momento menguado por las novias, por las obligaciones, por el trabajo… por el ego.

Empieza otra etapa, otro paso en esa línea transitoria verbal.
Y si me preguntas qué soy yo. Diré:

-El que bebe tés, el de siempre, el de la terraza del primero “be”.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Vente al Sur.


Hay cosas que me mosquean del verano. Vamos a ver, ¿Por qué la gente te miente tanto?.

Pon que estás por la calle con el Lorenzo dandote en el cogote, con tus chanclas, tus gafas, y tu camiseta veraniega del Bull and Bear. La que te queda tan bien. Y te encuentras con X.

X es el conocido, que está tan moreno, que cuando sonríe, aun con las gafas puesta, te alumbra. Y tú haces el clásico comentario de:

-Tío, que moreno estas ya...

-Pues solo he ido dos veces a la playa media hora...


A ver X, a quién cojones quieres engañar. Si pareces cubano coño. Un X en el arquetipo de persona que jamás reconoce, que se gasta el sueldo en aceite de palma con extractos de zanahoria y olor a coco, importado de Jamaica.

Un X, lleva en su cartera un bono de 57 sesiones para el solarium, que lleva yendo desde Noviembre. (Cuando todos estamos pajizos).


Y a ver ¿Quién leches está media hora en la playa? Si eso es lo que se tarda, en poner la toalla, quitarte la ropa -de la forma más sensual- y tumbarte. Para luego echarte el bronceador más bronceante que te coma la piel, y que los lunares se pierdan para siempre.
Si es que hay gente que busca el suicidio. A que un tumor se los zampe.
Allí tumbaditos con el bañador metido por el culo. Y si no tienen aceite, se echan lo que sea en tarros de fli-fli. Desde Coca-Cola, hasta purés de pepinos.


En fin...

domingo, 31 de agosto de 2008

En un Árbol sagrado vive Un Mono Dorado


La chica vuelve cansada de trabajar, ha tenido un día duro. Su piel está recubierta por una película traslucida llamada sudor. Los dedos tienen las marcas de las bolsas que sujeta del supermercado. Lleva agua, compresas, yogurt semidesnatados, un par de manzanas golden y una gran tarrina de chocolate, con virutas de chocolate negro. Abre la puerta del piso. Está todo oscuro. Silencioso. Vacío. Triste.
Deja la bolsa en la mesa de la cocina, los platos están sin lavar, parecen edificios transparentes derrumbados por alguna batalla intergaláctica. Abre la ventana que da al patio. Allí, en el pollete, hay un mechero y un cenicero.
La chica prende un cigarro mientras mira como las prendas de los vecinos ondulan con el viento, y como el viento remolina el humo que sopla. Y como sus soplidos humeantes seca su garganta, opta asi, por cenar la tarrina de un litro de chocolate.
Coge la cuchara más grande de la sección de cucharas del cajón de cubiertos. Y arrastra los pies hasta el televisor.
Es sábado por la noche, hoy no sale. No hay nadie en su corazón desde que se fue. Está todo oscuro, silencioso. Vacío. Triste.

Hay una sombra sentada en el sofá de vaca que la mira.

-¿Quién eres?

-Soy yo. El mono dorado.

-¿Dónde has estado todo este tiempo?

-En una isla con forma de tortuga, que flota en un mar de olas verdes y cetrinas. En un isla donde la sal pica mis labios y los peces mis rodillas. Donde el salitre colorea mi boca y mi cuello.
He vivido con gaviotas borrachas de espuma, que hablaban de pulpos gigantes en una moraga eterna. Y he soñado con sirenas encrespadas por la bruma que me saludaban mientras nadaba con delfines blancos en un puerto, donde los peces capturan niños ahogados olvidados por el hombre.

-¿Sabes que tienes mucho que hacer? ¿No te parece?

-Ahora montaremos el cortometraje en la estación del Invierno. También empiezo una etapa. Quiero ser mata-dragones.

-¿Sigues escribiendo poeta?

-Todo los días, a todas horas, en todo los papeles que me trae el viento.

-Te he echado de menos vida.

-Yo también.

-Te veo cambiado.

-Necesitaba empezarlo todo. Reinventarme. El señor Árbol, mi amigo. Me ha regalado un verde marino, un arcoiris de oro, un pájaro que vuela como mi mente. Un papel y un titulo de letras atrapadas por un árbol viejo, fuerte, centenario. Representa la vida. No hay frutos, porque el fruto soy yo.

-¿Crees que te seguirán los otros monos?

-Ellos no me siguen, soy yo quien les sigue a ellos. Son dignos de mi adulación.

-¿Y el señor Efe?

-Sigue en sus minuciosos trabajos. En la espera de volver a los Alpes, y que una cabra con lengua de serpiente le guía por el camino de los arándanos, y lo lleven al Castillo de una sola piedra. Dónde le espera un libro con su destino. Mientras tanto, en sus jitanjáforas cree ser el rey de alguna montaña.

-¿Y los demás?

-Todos escriben sobre sus fotografías, sus viajes, sus historias, sus poemas, sus vestidos, sus películas. Todos son imprescindibles para mi. Somos del mismo árbol, pero de distintas ramas.

La chica suspira. El helado se derrite. El mono dorado se levanta.

-Pon el helado en la nevera, y deja que seas tú, la que se derrita esta noche. Ven a mis brazos. He vuelto.